¡Bienvenido al Cusco imperial!

¡Bienvenido! a esta ventana virtual que te mostrará por qué visitar Cusco, una ciudad legendaria, una región de valles y cordilleras en el sureste del Perú, un destino turístico mundial por el santuario histórico de Machu Picchu, por su cultura viva en el Inti Raymi y por sus desafíos aventureros en sus nevados, ríos y caminos ancestrales.

¡Bienvenido! si ya conoces el Cusco y quieres recordar tus vivencias.

¡Bienvenido! si estás listo para volver y llegaste aquí en busca de nuevas rutas y otros atractivos.

¡Bienvenido! si todavía no te decides a visitar la antigua capital de los incas, porque en este blog encontrarás un sinfín de razones que te animarán a explorar el “ombligo del mundo”.

Y si nunca pensaste en Cusco y el Perú como tu próximo destino, no te preocupes. También eres ¡bienvenido! a esta travesía por la geografía, la naturaleza, las costumbres y la historia de un territorio que fue una de las seis cunas civilizatorias del planeta. Razones poderosas que cambiarán tu perspectiva, tanto así que muy pronto dirás: yo quiero estar ahí.

Perú: un país, muchos destinos

Ven, te esperamos…, pero, antes de emprender tu viaje al Cusco, tienes que saber que el Perú está en la parte central occidental de América de Sur. Su amplio territorio (1 285 215,60 km²) está marcado por la cordillera de los Andes. Sus montañas se yerguen como una barrera natural entre la costa del Pacífico y la selva amazónica, un paraíso biodiverso que ocupa más de la mitad del territorio nacional.

Importantes civilizaciones surgieron y se desarrollaron en los valles costeros, en las faldas cordilleranas y en la espesura del bosque. Desde el aspecto arqueológico, el país tiene mucho que ofrecerte. La ciudad sagrada de Caral, los geoglifos enigmáticos de Nasca, las huacas del Sol y la Luna y la icónica Machu Picchu, son parte de un patrimonio extraordinario que te sorprenderá.

El pasado arqueológico te atrapará, pero no es lo único que te dejará boquiabierto en tus vacaciones en Cusco y el Perú, una nación con escenarios geográficos cambiantes, con áreas naturales que albergan especies endémicas o en peligro de extinción, con fiestas y rituales que expresan su diversidad cultural y con una gastronomía que te deleitará con sus aromas y sabores. 

Únete a este viaje semanal que te guiará por la historia milenaria de las culturas prehispánicas, que te revelará las leyendas, los mitos y los principios de la cosmovisión andina, que te describirá apasionadamente la experiencia de explorar el desierto costero y las aguas del Pacífico, las alturas y pampas de los Andes, los ríos y las trochas de la selva peruana.

Y, sobre todo, los caminos del Cusco, para que sepas cómo llegar a los sitios menos conocidos y qué hacer en sus principales atractivos, como el Centro Histórico, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 1983, el Valle Sagrado de los Incas, un espacio que es naturaleza, arqueología y cultura viva, y la espectacular Machu Picchu, la obra cumbre de la arquitectura precolombina.

Un destino soñado y anhelado. Un destino que, como suele decirse, se debe visitar al menos una vez en la vida. ¡Qué esperas! Apresura el instante mágico de contemplar las montañas cubiertas de verdor y las construcciones de piedra que no quiebran el paisaje natural, más bien lo complementan, creando un panorama excepcional e incomparable

Legado incaico

Los hijos del Sol legaron a la humanidad magníficas obras que evidencian su grandeza. Ciudades, pueblos, templos, palacios, fortalezas, tambos (lugares de descanso), andenes (terrazas cultivables), qolqas (almacenes de alimentos) y una extensa red de caminos pedestres que unían los cuatro suyos o regiones de su imperio, el Tahuantinsuyo o Tawantinsuyo.

Qhapaq Ñan o Gran Camino, es el nombre de la red de senderos diseñados para ir y venir a pie por la geografía andina. Con una extensión que bordeaba los 23 000 kilómetros, esta gran obra de ingeniería fue perfeccionada y ampliada por los incas. Se sabe que sociedades anteriores, como los huari o wari, abrieron vías transitables que unían sus centros administrativos y religiosos.

Asociados al Gran Camino se trazaron caminos secundarios, siendo el más famoso el Camino Inca — el que conduce a Machu Picchu en cuatro días de esforzado andar y tiene más de 40 kilómetros de una aventura en los que hay que ascender hasta las 4215 m s.n.m. en el abra de Warmiwañusca (Mujer muerte en español).

Eso no es todo. Existen caminos de herradura que serpentean hacia zona arqueológicas, comunidades alejadas y a los apus Ausangate y Salkantay, las montañas que siguen siendo reverenciadas por los hijos del Ande. El desafío está planteado. Tú decides hacia donde enrumbar tus pasos.

Pero si deseas caminar sin alejarte de las comunidades urbanas, el Centro Histórico del Cusco —ciudad localizada a 1100 km de la ciudad de Lima, es ideal para recorrerlo a pie. Eso sí, no te dejes guiar por la emoción en tus primeras andanzas. Se prudente y no aceleres tus pasos porque la llamada “Capital Arqueológica de América” se encuentra a 3400 m s.n.m.

Si tu cuerpo no está lo suficientemente adaptado, acelerar el ritmo en la plaza de Armas, en el barrio de artesanos de San Blas y en la calle Hatun Rumiyoq, por mencionar solo algunos espacios emblemáticos, podría ocasionarte mareos, falta de aire y dolor de cabeza, entre otros síntomas del mal agudo de montaña, conocido también como soroche o mal de altura.

Un consejo sencillo para que disfrutes al máximo tus travesías por la “Capital Histórica del Perú”, según el artículo 49 de la Constitución Política. Así de importante y trascendente es esta ciudad que, según los mitos y leyendas, fue fundada por Manco Capac y Mama Ocllo, los hijos del sol que emergieron del lago Titicaca para crear una civilización.

Ese es el encargo que recibieron de su padre el Inti (sol en quechua). Ese es el origen de un pueblo que entre los siglos XII y XVI extendería sus dominios en mayor o menor medida por áreas de los actuales territorios de Perú, Ecuador, Bolivia, Colombia, Chile y Argentina. Ese fue, también, el génesis de la mayor organización política y social de esta parte del planeta.

Cusco a toda hora

Cusco incaico. Cusco de piedra. Cusco que adora al Sol, a la Pachamama (Madre Tierra) a los Apus (las montañas protectoras). Cusco único, singular, incomparable por sus orígenes, por su energía telúrica, por su sincretismo religioso y arquitectónico, por el violento choque cultural entre lo andino y lo occidental del que surgiría el semblante urbano el Cusco actual.

Una ciudad prehispánica, colonial y republicana que honra a su padre el Sol, que le reza a los santos y vírgenes que llegaron con los españoles, que recuerda a sus hijos que se rebelaron ante el poder virreinal, que reivindica su pasado y recibe con orgullo a los ciudadanos de todo el orbe que disfrutan sus plazas, sus calles, sus parques arqueológicos, etc.

Cusco también tiene los mejores restaurantes, pubs y discotecas de los Andes peruanos, la mayor parte de ellos se encuentra por la plaza de Armas, calle Procuradores y calle Plateros.

septiembre 9, 2024